jueves, 5 de enero de 2012

Y LA GALERA, CONTÓ UN CUENTO


SUSANA Y EL ARTE DE NARRAR RECUERDOS 
 Walter Minor
 MAIL:  walterhistorias@gmail.com

Dante y Torcuato: Los creadores de "La Galera"
 Supongo que muchos de aquellos fanáticos que hoy observan la vieja y cuidada cupé modelo 1939, deben morderse el labio inferior y levantar las cejas diciendo nostálgicamente: ¡Huyyy…., si La Galera hablara!!!!....

¿Y porqué no?.... Yo conozco a alguien que se mimetizó en el frío cuerpo del auto magnífico y puso ahí toda su “alma fierrera” para lograr las confidencias de esa cupecita mágica. Así pudo enterarse de  como son los días de reposo de la  “bella durmiente” y revivir los años de fulgor en los que electrizaba  al país con sus “vuelos”.

Hundida en esa conversación, cargada de recuerdos y emociones acunadas a través de los miles de kilómetros recorridos, el corazón empuño el lápiz y estampó en letras aquella  conversación “entre mujeres”.
¡Si señor!!!... La Galera habla cuando algún apasionado le acerca un mimo a su techito colorado o acaricia las butacas vacías que alguna vez ocuparon “los gringos”. Ruge imponente cuando se exhibe como una diva ante el público, porque definitivamente, ella tiene que conservar con autoridad el titulo de “ auto más ganador del mundo”.

 Yo pude verla renacer a través de la conversación con Susana y  me pareció egoísta guardármelo  para mí solo, por eso le pedí autorización para compartirlo aquí, para saber si ustedes sienten la misma sensación de ser transportados al siglo 20, allá por los años 50’ y 60, cuando era reina indiscutida del automovilismo Argentino, durante el gobierno mágico de Dante y Torcuato Emiliozzi.
Los invito a leer esta joyita, anticipo literario que formará parte del tomo dos de la historia deportiva de los Emiliozzi, cuya primera entrega fue SIN GALERA.



¿CUÁL ES LA PRÓXIMA CARRERA?


La primera versión, en  azul y celeste metalizado
Nací para viajar, para transitar velozmente por rutas y caminos. Como toda apasionada, no se hacer otra cosa, y hoy, que estoy jubilada, quiero contarles el viaje más hermoso que he realizado: mi vida.
Soy un auto, una coupé Ford modelo 1939 y   me llaman "la Galera". Ese nombre me lo gané por ser alta, elegante, sobria. Crecí en un viejo y modesto taller al lado de un torno, cuidada, mimada, por dos hermanos, Dante y Torcuato. Fui y soy, la hija más emblemática del pueblo de Olavarria. Tengo un corazón llamado "el válvulas a la cabeza", generoso, audaz como pocos y junto a mi carrocería, fierros, gomas y pedales, comencé a viajar con la pasión y el arrojo de esos dos hermanos que me pilotearon por las rutas del país.
Reformada y primer cambio de color: Roja

Recuerdo mi viaje a Necochea, allá por 1963, cuando caminé a más de 200 kms/h, superando la barrera de velocidad hasta allí conocida. Corrí firme, elegante, llevando en mi frente una bincha que decía Olavarria. Perfumada con esa mezcla delirante de nafta y aceite. ¡Qué alegría, qué alboroto! La gente se apilaba alrededor mío, palmeándome la cabeza, la cara, la espalda. Fui tapa de diarios y revistas. Sentí, que comenzaba a saborear la gloria.

Trabajaron en mí, con infinita paciencia, remendando con fierros artesanales mi cuerpo humilde y vigoroso. Hilvané mis viajes, con hilos de velocidad y triunfos. Supe de roturas, abandonos y vuelcos. Pero aprendí con mis amos, que nada se consigue sin trabajo, sin honestidad y tesón. Marché por cuatro años consecutivos bramando como la mejor cupecita. Fui imbatible, porque llevaba sangre de campeón.

Tercera versión: blanco y negro de Ford Armando
Llegué primera en 42 carreras o viajes, despertando las piedras del camino, rugiendo bajo la lluvia, derrapando en el barro o en la nieve cuando crucé la cordillera de los Andes. Con orgullo y picardía, miré de reojo las miles de almas que acampaban, entre mates y asados, a la vera del camino, revoleando pañuelos y sombreros a mi paso. En la ruta, me delataba la polvareda que se erguía tras mi paso. Doblé de costado en curvas traicioneras, volé al pasar vías y lomadas, tal vez queriendo tocar el cielo. Quiero contarles que en cada acelerada de Dante, mis pulmones ensayaban una fina y sonora melodía, porque un motor V 8 en marcha, es una sinfonía para el amante del automovilismo.

Como todos, con tantas carreras sobre mis hombros, envejecí. Nuevos autos trajo ese viajero inagotable llamado tiempo y deje de viajar. Con un nudo en mi garganta, quedé arrumbada, triste, en un taller rodeada de trofeos.

Último cambio: Rojo y azul de la empresa ATMA
Pasado los años, Ornar me restauró con mucho cariño y hoy como los abuelos, después de tanto trajín, camino despacito bajo el sol en algún desfile o demostración. No viajo más, dicen que no puedo, que los años me pesan, pero yo dudo de esa afirmación.

Por las noches imagino mi último viaje, corriendo hacia el confín, en busca de los dos hermanos que me dieron la vida. Me veo con ellos sobre las nubes, esquivando estrellas, desafiando al sol, veloz como siempre, superando la coupe de Juancito, zigzagueando entre los vítores de los ángeles. Veo los auxilios y el aro con información, a Melchor sacándome fotos. Sueño cubierta de gloria, salpicada de eternidad, gritando en cada acelerada: - "¡Dante, Torcuato! ¿Cual es la próxima carrera? "

Autora: Susana Beatriz Martínez.
MAIL: susana.be@hotmail.com


Este trabajo literario fue tomado textualmente en partes y modificado en otras, para ser producido por el equipo periodístico de Tandildiarios.com (de la ciudad de Tandil). El video fue subido a Internet por Florencia Montaruli.

Mas allá de que al término de dicho video se reconozca que se basó en el texto de Susana Martínez, faltó esa cuota de respeto tan necesario para con la labor del prójimo: comunicarse con el autor y pedir permiso para modificar el texto de una obra que tiene su respectivo derecho de autor.

Gracias Susana por ser la primera colaboradora que se acerca en el año 2012 para compartir este precioso relato, realizado a puro sentimiento, con los amigos de Historias de Olavarría.



4 comentarios:

lali dijo...

hermosisimoooo!!!! es tan realista el relato que parece q la ves a la galera corriendo por aquellos años gloriosos!!gracias susana!!

clafi dijo...

Simplemente . . .excelente

Anónimo dijo...

Muchas gracias por sus comentarios, son muy amables.

susana martinez

Anónimo dijo...

ENTRE PIEL DE GALLINA Y LAGRIMAS DEJO ESTE SALUDO Y MIS FELICITACIONES POR ESTA HERMOSA HISTORIA!! SIMPLEMENTE GRACIAS!! juan pablo emiliozzi

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