sábado, 17 de marzo de 2012

HISTORIA DE LA MÁXIMA (4)


FUNDACIÓN DEL PARQUE  ZOOLOGICO  (última parte)

Walter Minor
MAIL: walterhistorias@gmail.com

Entrada al Parque Zoológico "La Máxima"
Última entrega para completar la historia nunca contada del Parque “La Máxima” desde su comienzo en el siglo XIX, hasta hoy.
 
Gisasola, Sayús, Alfieri, Portarrieu, Sacher, Romero. Todos apellidos importantes a través del tiempo, todos escalones por dónde fuimos subiendo para llegar a un espacio emblema de Olavarría.
El doctor Romero, todo esfuerzo y pasión, dedicó los mejores momentos a dejar aceitados los engranajes que mueven este sistema ecológico que es el Parque “La Máxima”. A sus escasos conocimientos iniciales sobre animales silvestres los superó con cursos, pasantías y por sobre todas las cosas, algo que distingue a las grandes personas de los mediocres con cargo: preguntando cuando no se estaba seguro para no cometer errores.

Mas allá de las peleas, los sinsabores y hasta  la falta de un reconocimiento público que merecería por parte de las autoridades, Romero es un enamorado de ese parque zoológico que hizo grande con una remuneración pequeña.
Parque zoológico “La Máxima” última parte en la palabra de su hacedor: Carlos Romero.


 CARLOS ROMERO: EL FORMADOR DE LA MÁXIMA

Habíamos avanzado hasta 1987, cuando Eseverri pierde las elecciones de 1987 y usted es reemplazado en el cargo, motivo por el que su trabajo queda inconcluso.

Si. En ese período desaparecen varios animales de forma muy extraña, incluso algunos que la Argentina jamás va a volver a tener, como por ejemplo las Cebras de Grant y los Jaguares Melánicos. Los Jaguares Melánicos son  de color negro. Nosotros teníamos una pareja de esos y otra de cebras. Por decirte una palabra simpática, “desaparecieron”.

¿Cómo se produce su retorno al parque?

Sacher: Su conflicto con Faunadio inicio al Parque
Cuando Eseverri  retorna al poder, me pide que deje bromatología y vuelva al parque. Le contesté que no, porque tenía una gran bronca por lo que había pasado.
Eseverri en un principio estaba en contra del zoológico fundado por Portarrieu, pero después, por cuestiones políticas mantener el parque se hizo importante y me volvió a llamar. Tanto insistió que acepté, pero con la condición de que me diera un veterinario a mi elección. Le dije así porque siempre elegía todo él y generalmente no era lo que uno quería. 
 
También  necesitaba seleccionar una bióloga. El final de mi pedido fue que se hiciera absolutamente todo como yo quería, porque tenía la experiencia de que durante el  primer mandato peleábamos demasiado para poder hacer algo. 

Es así que lo traje a Horacio Grand como veterinario (aún está) y a Ivonne Olivetto como bióloga. Ella se fue porque la paga municipal no era “de las mejores” y la verdad es que yo también me hubiese ido, si no fuese que ya tenía la veterinaria particular como respaldo y la pasión que sentía por el zoológico.

La reproducción de Tortugas es otro desafío
¿Qué cosas le agregaron al comienzo de esta segunda etapa?

Junto con Ivonne formamos el grupo de “Voluntarios Pro”. Este era un núcleo de colaboradores, que estaba  limitado en su cantidad a 10 o 15 personas por año. Trabajaban todos los sábados a la mañana, hasta las 13 horas. También se formaron cooperadoras y empresarios que aportan al mantenimiento.  

¿Costaba trabajo lograr que colaborara el empresariado?

Te puedo decir que jamás un empresario, sea grande, mediano o chico, me dijo que no a un pedido, a pesar de que muchas veces se trató de sumas importantes. 

¿Y el municipio ?

La municipalidad… casi que no hizo nada, te puedo decir que a veces hasta molestaba. A veces le podías sacar algo, pero había que pelear demasiado…¡muy, muy difícil!....

¿Llegaron a recuperar especies difíciles de encontrar en la zona?

Los pescadores solían traerme pingüinos y acá no tenemos ambiente para este animal.
Los pobrecitos llegaban muertos de hambre y empetrolados, así que lo primero que hacíamos era limpiarlos y darles calor, porque con las plumas empetroladas el pingüino pierde calor. Después de eso empieza el ciclo normal y hay que darle pescado. ¡Eso era carísimo!!!!... Le dábamos cornalito, que compraba la cooperadora y lo alimentábamos hasta que lograba pesar dos kilos. En ese momento llamaba a Mundo Marino. Después también se abrió Acuarium. Incluso llegamos a criarlos en una quinta, en la pileta de un  odontólogo, a la cual le sacamos el cloro del agua. Cuando pesó 2 kilos lo entregamos a Mundo Marino.
Eso es Hogar Alternativo de Fauna Silvestre.

El intendente Carlos Portarrieu. El ideólogo de "La Máxima"
¿De que manera se adquieren  animales nuevos?

Como la reproducción es muy buena, todos los animales nuevos se van consiguiendo por intercambio. Las únicas dos compras de animales que conozco, con dinero,  fueron la compra de pájaros a Mar del Plata y la otra de camélidos en Ziniguilla, localidad que está arriba de La Quiaca, Jujuy. Hasta ahí fui a comprar esos animales que son muy especiales. Son cuza de llamas con Alpaca. Para trasladarlos hasta Olavarría se utilizo a SENASA, mientras que para traer los pájaros se utilizó a FAUNA.

¿Cuáles fueron los aportes de “La Máxima” al sector científico?

En la parte científica, logramos, en un momento,  que Olavarría fuese el mayor suministrador de yararás chicas para suero antiofídico. Esto fue reconocido  por el propio doctor Ross, jefe del sector antiofídico del  hospital Malbrán de Buenos Aires.
Ellos pedían colaboración a las provincias del norte, donde esta especie es abundante, pero no les daban bolilla.

En Olavarría, cuando la gente se enteró, nos traían víboras  desde Sierras Bayas. En el 50 por ciento de los casos nos acercaban  una culebra, entonces nosotros le explicábamos la diferencia mostrándoles lo que teníamos en nuestro reptilario (también teníamos el acuario).

¿Cuándo  se comenzó con los cóndores andinos?

En el 2003. Ese año el zoológico cumplía 25 años y se hizo la liberación en las condoreras.  Como era proyecto bi nacional estuvo presente la comunidad Chilena. También estuvieron los Mapuches y un pastor de la iglesia de Luján que bendijo las condoreras. Las condoreras son  hechas afuera. La municipalidad no invirtió un peso.

El cóndor Andino puso a "La Máxima" en los medios.
¿Considera que los cóndores fueron el espaldarazo que el zoológico necesitaba?

El tema de los cóndores fue un shock. Al cumplir 25 años, llegaron Yakú (agua) y Curá (piedra), que es la hembra que actualmente produce. 

Yakú, que tenía problemas en un ala, murió en un accidente (2007). 
 Resulta que al cóndor le gusta estar en la parte más alta de la montaña y tomar los vientos.  Por eso la condorera está ubicada en un lugar especial donde los recibe de la zona Sur.
Estos animales tienen la costumbre de abrir las alas y airearse, porque así respiran.  Yakú quiso hacer esto y se desbarrancó. Pegó con toda la cabeza en el piso. 

Lo llevamos a La Plata y luego lo trajimos, pero no se pudo recuperar . El traumatismo craneano lo dejó medio loquito y entonces fue reemplazado por Kuná.

El proyecto Condor Andino puso a Olavarría en todos los medios

Olavarría es hoy el mayor reproductor de Cóndores Andinos. Pareciera que en La Máxima cualquier reproducción sale bien. Lo que uno intenta ahí, sale. El porque no te lo sabría decir.
El cóndor en libertad tiene un pichón cada 3 o cuatro años y acá en La Máxima tiene un promedio de dos por año. Los biólogos de Fundación Andina se impresionan con esto.
Con los cóndores que aporta Olavarría se piensa repoblar Ecuador y Venezuela.

¿Qué otros animales reproduce o reprodujo en su momento el parque?

Cebras, los jaguares melánicos, Maras.  A Misiones hemos mandado monos, Agutíes Dorados y estamos trabajando desde hace muchos años  con los Guacamayos Rojos. Este animal se fue extinguiendo por los desmontes. Ellos necesitan un árbol grande y gordo, que ya se lo han llevado, entonces no tienen donde anidar. Vamos a tener que seguir el ejemplo de  los peruanos que han hecho un símil del nido en plástico y lo cuelgan de los árboles.
También trajimos Carpas Japonesas para reproducción desde el Parque Japonés y las pusimos en el estanque original de los Sayús, que estaba bastante destruido y lo recuperamos. Arreglamos la chapa original y se hizo un fondo de cemento. El molino también se usó el original.
También criábamos ñandú y cuando había excedente lo largábamos en alguna zona de campo alejada de la ciudad, dónde sabíamos bien que los dueños no los iban a matar.

¿La dia del aniversario de “la Máxima” es el real?

No. Se puso el 21 de septiembre como fecha de fundación del zoológico, pero no es real. La real es la que está en el decreto.

Supe que hay un proyecto de cría de camélidos a nivel local.

Con el tema de los camélidos hicimos  con Horacio Grand , un trabajo ecológico que está plasmado en una monografía de 20 páginas. 

Se hizo un registro de treinta productores y se le dio a cada uno un macho y cuatro hembras o un macho y tres hembras para reproducción. Era gratuita la entrega, pero el convenio decía que se le devolvía  al municipio el 50 por ciento de la lana y la misma cantidad de animales que se le suministraron a medida que nacían (si eran cuatro se devolvían cuatro crías). Esos animales, al momento que fueron reintegrados al municipio, pasaron a ser propiedad de esos productores.

¿Y como surge la idea?

Este es el camélidos cuza de Llama con Alpaca
La idea surgió a través de la necesidad futura de agua. Un problema que ya se empieza a tener. Resulta que este tipo de camélido consume hasta agua salada, sin que esto afecte su organismo. Cualquier otro animal, incluso el hombre, toma agua salada y muere por afección en los riñones. Este no. Incluso come los pastos salobres sin inconveniente.

Por este motivo y por la lana, creo que es el ganado del futuro. En lana, su producción es superior a la de la oveja y su carne es magra, no tiene colesterol. 

¿Este trabajo quedó impreso en algún lugar?

La monografía escrita se encuentra en La Máxima.
¿En que año dejó de dirigir los destinos del parque?
Cuando me jubilé. En el año 2007.

Final para esta historia, que aunque parece completa, deja afuera a gente muy importante que trabaja hasta hoy en silencio y de forma muy profesional y responsable. Como el veterinario Horacio Grant, por ejemplo, quién lleva 25 años de dedicación a la salud de los animales y raramente aparece en algún medio.

También a los grupos de voluntarios, a los empleados municipales y a todos quienes se van sumando cada año y hacen del sitio su lugar de pertenencia. Hoy “La Máxima” es sin dudas un gran ejemplo de como se deben realizar las cosas y eso es debido a que desde siempre contó con gente apasionada en su dirección. Gente que fue supliendo  muchas carencias con gran voluntad, sin darse nunca por vencidos, 


PARA VER COMPLETA LA HISTORIA DEL PARQUE “LA MAXIMA” DESDE EL SIGLO 19 HASTA HOY, IR A LOS SIGUIENTES 4 LINK:

Parte 1:
 
Parte 2:
http://historiasdeolavarria.blogspot.com.ar/2011/12/historia-de-la-maxima-2.html

Parte 3:
Entrevista a Sandra Botasi, actual directora: http://historiasdeolavarria.blogspot.com.ar/2



1 comentario:

Gonzalo dijo...

Definitivamente la llegada de ciertos animales le dio más vida al zoo como pasa en cualquier lado. Hace poco fui al zoológico de Lujan y agregaron camellos para que uno pueda pasear en ellos, como si estuviera en Medio oriente. Cuando la gente se enteró fue corriendo a ver la novedad!

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